Junto a la glesia del Santo Sepulcro, a unos cientos de metros, se encontraba un hospital muy grande donde los peregrinos podían conseguir un lugar para dormir, descansar y comer. El hospital fue consagrado a Juan el Bautista y aquí se creó la orden de San Juan, una orden militar de monjes que deberían proteger a los peregrinos en los caminos hacia los lugares santos y desde los lugares santos. Esta orden consiguió también en el siglo XII un monasterio con hospital en Være en Østfold, construido particularmente para recibir a la guardia del rey.
Después de Jerusalén los lugares más importantes de peregrinación en la Alta Edad Media fueron las tumbas de los apóstoles en Europa , y la meta para muchos peregrinos. Constantino el Grande construyó también grandes basílicas sobre las tumbas de Pedro y Pablo en Roma, que fueron el centro de la cristiandad occidental. Al norte de Roma, donde los escandinavos alcanzaban la primera visa de la ciudad, encontramos también un monte del gozo, ”Monte Gaudii”, que el abad islandés Nikolas Bergsson llama ”Feginsbrekka” en su diario de viaje del año 1150, como es denominado en el antiguo lenguaje vikingo el monte de gozo.
Algunos cientos de años después fue también descubierta la tumba del apóstol Santiago en Galicia, en el Noroeste de España. Fuera de Santiago tenemos también un monte del gozo, que aquí se llama ”Monte del Gozo”. En el continente europeo fueron estas tres tumbas los más importantes lugares de peregrinación a lo largo de la Edad Media.
A medida que la cristiandad se extendió gradualmente por Europa a partir de los siglos VI y VII, hasta que podemos confirmar que toda la parte de Europa occidental era cristiana alrededor del año 1100, surgieron una gran cantidad de mártires y santos que fueron matados por ser cristianos. (Cripta de Cologne).Además un gran número de reliquias fueron traídas de los lugares centrales del cristianismo alrededor del Mediterráneo. En los siglos XI y XII reliquias importantes fueron recogidas o robadas, como St Nicolás, que vino a Bari en Italia, los tres Reyes Magos que vinieron a Cologne y después de los saqueos en Constantinopla en el año 1204 llegaron gran cantidad de reliquias al Oeste de Europa, especialmente las reliquias de Cristo de la colección de los emperadores bizantinos que fueron a parar al rey francés en París, y dos piezas de ésta que vinieron también a Noruega, primero a Bergen en 1274 y a Oslo en 1304.
Fue sin duda importante para el establecimiento de la nueva religión demostrar que tenía raíces locales o regionales y que no solamente era un sistema importado sin fundamento local. Debido a ello vemos un trabajo consciente en la mayoría de los países y las provincias de la iglesia por presentar sus propios candidatos al estatus de santos y documentar milagros y maravillas que han sucedido en relación con ellos.
Era también sin duda un fuerte deseo de los profanos el tener algo concreto que ver o a quién rezar y no solamente una fe teórica. Sabemos que la religión antigua era en gran parte una religión de la Naturaleza, con muchos lugares sagrados en la naturaleza, y adicionalmente un culto por los antepasados con veneración a los túmulos donde estaban enterrados. Conocemos poco acerca de esto, pero hay una gran cantidad de nombres antiguos de dioses en los nombres de nuestros lugares, tal como indica una extendida cultura popular en la vida diaria.
Vemos también por tanto que se hizo un trabajo consciente por reemplazar la antigua religión y la religiosidad con una nueva, no solamente en las iglesias, sino también en la religiosidad popular, y con probar a hacer el paisaje también cristiano. Eso no tiene solamente un objetivo teológico, pero se refiere a cómo era entendido todo el mundo, una visión cosmológica, si queremos utilizar esta expresión.
Nadie ponía en duda que el mundo era un lugar inseguro y peligroso, lleno de fuerzas del mal que eran peligrosas para la gente y el ganado. Era sobre todo en esta naturaleza salvaje y en la oscuridad donde más a gusto estaban estos poderes malignos. Se encontraban tanto apariciones, genios acuáticos, fantasmas, ogros como duendes, que eran los nombres que la gente había puesto a una parte de las fuerzas peligrosas y malignas que vivían en la naturaleza fuera de las pequeñas y seguras islas de cultura donde habitaban las personas. Los lugares sagrados como Roma, Jerusalén, Santiago, Nídaros y muchos otros, estaban conectados a través de una frágil red de caminos que atravesaban lugares con gente y naturaleza peligrosas. Fuera del territorio conocido y familiar –microcosmos–, era el grande y amplio mundo –macrocosmos– un lugar desconocido y peligroso, y los mapas apenas se conocían.
La lucha entre las fuerzas del bien y del mal es la base en esta religiosidad popular, y vemos que aún hoy en día se encuentra perfectamente bien representada con Harry Potter y El Señor de los anillos de Tolkien. El bien es débil en el punto de partida, pero puede vencer más adelante con la ayuda de la voluntad y la fe y con el rechazo a doblegarse a las fuerzas negativas del mal.
Era por tanto una necesidad protegerse del mal. En la cristiandad es ante todo el dibujo de la cruz el símbolo para protegerse del mal. En la creencia popular es bien conocido cómo se pintaban cruces sobre las puertas para proteger a las personas y al ganado de los poderes del mal. En un sentido puramente personal era también importante para los cristianos hacer la señal de la cruz para protegerse a uno mismo. Pero encontramos también una gran cantidad de tradicciones locales de Olav en forma de mitos y leyendas que aún perviven en boca de la gente. Olav es el único santo que ha dejado huella tras de sí en el paisaje noruego. Él representa el único poder positivo en un paisaje que además está dominado por lo peligroso y amenazador. Lamentablemente son las dos últimas generaciones las que han hecho un pequeño y sistemático trabajo con estas ricas tradiciones populares, que deben ser un tema de investigación en el futuro.
La Cruz muestra el camino: Peregrinaciones a Trondheim – la Jerusalén de los Países Nórdicos
1. ¿Qué es un peregrino y qué hacía?
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