CAMINO PEREGRINO
Caminos de San Olav a Trondheim
 
 
La herencia de St. Olav

La Cruz muestra el camino: Peregrinaciones a Trondheim - la Jerusalén de los Países Nórdicos

Øystein Ekroll
Conferencia del investigador Øystein Ekroll en el seminario de Olsok en 2007. Aquí nuestro conocimiento sobre las peregrinaciones a Nídaros estuvo condensado en una discusión acerca del lugar de Nídaros en la cultura de la peregrinación de la Edad Media.

Clic para versión grande
Retablocon motivos de Olav en Stralsund en el Norte de Alemania, al este de Rostock.
Quiero empezar con una afirmación: Trondheim fue la Jerusalén de los Países Nórdicos en los siglos XII y XIII, un intento consciente por crear un centro de gravedad para la Cristiandad en la Europa del Norte, al igual que Santiago en el Oeste, Roma en el Sur y Jerusalén en el Este, y el camino hacia el Norte hacia St. Olav fue una parte importante integrada en el culto de Olav.

1.¿Qué es un peregrino y qué hacía?
Quiero volver a esta afirmación al final y considerar si el material que he presentado a lo largo de esta conferencia defiende o invalida esta condición. Pero primero debemos ver qué es un peregrino y qué es lo que hacía.

El investigador peregrino suizo–finlandés Christian Krötzl diceen un libro de 2003: Nídaros fue absolutamente la más importante meta peregrina en Escandinavia durante toda la Edad Media, desde 1030 hasta la Reformación, 500 años más tarde. Sagas, colección de milagros, diplomas, material arqueológico y topográfico nos dicen mucho más sobre esto que cualquier otro lugar de peregrinación en Escandinavia. Fue al final de la Edad Media cuando Vadstena se convirtió también en un centro de peregrinación. La mayor parte de la gente hacía una peregrinación una vez en la vida, al menos en la Baja Edad Media, cuando las peregrinaciones eran un movimiento popular.

En el contexto cristiano un peregrino es alguien que camina hacia un lugar santo tanto para pedir ayuda y dar las gracias por la ayuda recibida, como para redimirse de las cosas erróneas que él o ella hayan hecho, como aquí en la lápida de Rike–Ragna de Eidfjord, que mató a su marido y tuvo que viajar a la tumba de Santiago y construir una iglesia en su ciudad. La palabra latina ”peregrinus” significa alguien que es un desconocido o extranjero, un caminante, y el peregrino se presenta ante nosotros como una persona con doble identidad. Tenemos miedo de los extranjeros y desconocidos que no conocemos ni podemos controlar, pero también nos sentimos atraídos por los extranjeros que llevan consigo noticias e impulsos del mundo exterior. Esta doble actitud hacia los peregrinos la encontramos con frecuencia durante los 500 años de peregrinaciones a través de nuestro país, tanto a Nídaros como a otros lugares menos conocidos. En un momento vamos a ver cómo esta ambivalencia hacia el peregrino es demostrada en el material preservado.

Merecía la pena viajar lejos a un lugar santo, porque allí la fuerza era más fuerte que rezar al santo en casa,  estaban más llenos de cosas sagradas. Las reliquias eran una concretización del hecho sobrenatural.

Las metas de peregrinación y las peregrinaciones son una característica importante de muchas religiones y el viaje o el camino en sí pueden ser tan importantes como alcanzar la propia meta. La vida del ser humano en la tierra puede explicarse corrientemente como un viaje desde la cuna hasta la tumba, y la meta es la muerte y la esperanza acerca de la vida eterna en el paraíso. El camino puede ser un intento por acercarse o quizás encontrar lo divino. El camino de Jesús en la tierra es una clara inspiración y un modelo para el peregrino, y una obra muy importante en la literatura cristiana es ”Pilegrims vandring” (el viaje del peregrino) de John Bunyans de 1678, en donde el peregrino es usado también en un contexto protestante como una metáfora del viaje a lo largo del camino hacia el paraíso.

Clic para versión grande
Lápida de Rike-Ragna en Eidfjord.
La mayoría de los noruegos consiguen expresar suficientemente su anhelo religioso a través de caminatas rituales en la Naturaleza en toda las épocas del año, a pie o con esquís. Esto puede expresarse también públicamente a través de la poesía de la Naturaleza en los anuncios de defunción en lugar de expresiones teológicas, que les producen incertidumbre o vergüenza a la mayoría de la gente.

El caminar es tanto un proceso exterior: un fatigoso viaje que purifica el cuerpo y lo limpia de impurezas, como un proceso interior: el caminar llega a ser un viaje mental hacia el interior de uno mismo.

Mientras que los monjes llevan a cabo este viaje mental por medio del ayuno y la oración dentro del claustro, el peregrino hace un viaje físico, pero también mental, hacia una particular meta y después regresa a casa.

Todas las religiones establecidas tienen peregrinos y lugares de peregrinación que han sido consideradosen especialcomo sagrados o importantes.
  • Los hindues peregrinan al Ganges y Benarés y a un gran número de lugares desde el Himalaya hasta el Sur de la India.
  • Los musulmanes peregrinan en particular a la Meca, pero también hacia las tumbas santas en el sufismo.
  • Los judíos viajan al Muro de las Lamentaciones en Jerusalén para rezar.
  • Los cristianos peregrinaron primero a Jerusalén y Roma y progresivamente hacia las tumbas de los apóstoles y los santos, y más tarde también hacia las imágenes milagrosas y las estatuas.

El fenómeno de la peregrinación cristiana apareció a principiosdel siglo IV, cuando los cristianos comenzaron a viajar a Palestina para ver con sus propios ojos los lugares bíblicos y caminar en las huellas de Jesús y los apóstoles, una actividad que sigue en vigencia hoy en día. Ante todo era considerado lo más importante visitar Belén y la iglesia de la Natividad , y Jerusalén y los tres lugares que estaban relacionados con la Pasión de Jesús: la Última Cena, la Crucifixión y el sepulcro. En añadidura vinieron también lugares como el jardín de Getsemaní, el huerto de los olivos, el estanque de Siloé y otros lugares que son mencionados en la Biblia.

Helena, la madre de Constantino el Grande, viajó a Palestina en el año 326, y allí encontró de una manera milagrosa la cruz de Cristo. Éste fue el principio de las peregrinaciones. Ya alrededor del año 330 el obispo Eusebio escribió un trabajo acerca de los lugares sagrados en Palestina que se hicieron famosos en el Oeste de Europa. En la misma época el emperador Constantino comenzó un enorme trabajo para excavar en el Gólgota y la tumba de Jesús que estaba cubierta con una gran masa de escombros después de la destrucción del pueblo judío bajo el emperador Adriano en el año 130. De forma aparentemente milagrosa encontró las dos partes. Tanto la roca del Gólgota como la tumba de Jesús fueron erigidos en una magnífica construcción con basílica y rotonda. El objetivo era enseñar y hacer accesibles estos lugares sagrados y con ello hicieron que se convirtiesen absolutamente en las más importantes metas de peregrinación para los cristianos. Ya en el año 333 conocemos un peregrino de Bordeaux, en el Oeste de Francia, que visitó Jerusalén.

En el siglo VII Jerusalén fue conquistada por los musulmanes y en consecuencia fueron pocos los peregrinos que viajaron allí. Pero con las cruzadas la ciudad fue reconquistada por los cristianos en el año 1099 y fue conservada durante casi 200 años, hasta 1291. En estas dos centurias la ciudad fue visitada por una gran cantidad de peregrinos, muchos también de nuestro país, tanto reyes como gente corriente.

Probablemente los más conocidos son Sigurd Jorsalfar y el conde Erling Skakke, pero éstos estuvieron a la cabeza de grandes expediciones con al menos doscientos participantes. Estas personas trajeron consigo muchas impresiones e impulsos de vuelta a Europa, sobre todo en lo concerniente a la iglesia de la tumba de Jesús. Jerusalén, o más concretamente un punto elegido en medio de la iglesia del sepulcro, se contaba como el punto medio en la superficie plana de la tierra en la geografía cristiana, y ese punto medio de la tierra está aún hoy en día señalado en la Iglesia del Santo Sepulcro. En la Edad Media el mapa del mundo fue dibujado con Jerusalén  como punto de partida, y nosotros estábamos en la periferia, totalmente en el borde de la tierra. (Ve el mapa de la parte 4)

La iglesia de la tumba de Constantino el Grande fue en parte reconstruida en una versión de menor tamaño por los cruzados, y este modelo que se dió en el siglo XII fue con frecuencia imitado en muchas iglesias por toda Europa. Era sin duda un gran momento para los peregrinos cuando después de un largo y fatigoso viaje divisaban por primera vez Jerusalén. Este lugar fue llamado”Gledesbakken” (Monte del Gozo), en latín ”Mons Gaudii”, y en francés e inglés ”Montjoie” o ”Mountjoy”. Desde aquí veían finalmente Sión, como también era llamada la ciudad. Sión era en realidad la fortaleza del rey David, construida sobre una roca en los límites de Jerusalén. Según la tradición aquí estaba la casa donde se celebró la Última Cena y donde Jesús resucitado se mostró a los apóstoles.

Clic para versión grande
El punto medio de la tierra está aún hoy en día señalado en la Iglesia del Santo Sepulcro entre el Gólgota y la tumba.
Junto a la glesia del Santo Sepulcro, a unos cientos de metros, se encontraba un hospital muy grande donde los peregrinos podían conseguir un lugar para dormir, descansar y comer. El hospital fue consagrado a Juan el Bautista y aquí se creó la orden de San Juan, una orden militar de monjes que deberían proteger a los peregrinos en los caminos hacia los lugares santos y desde los lugares santos. Esta orden consiguió también en el siglo XII un monasterio con hospital en Være en Østfold, construido particularmente para recibir a la guardia del rey.

Después de Jerusalén los lugares más importantes de peregrinación en la Alta Edad Media fueron las tumbas de los apóstoles en Europa , y la meta para muchos peregrinos. Constantino el Grande construyó también grandes basílicas sobre las tumbas de Pedro y Pablo en Roma, que fueron el centro de la cristiandad occidental. Al norte de Roma, donde los escandinavos alcanzaban la primera visa de la ciudad, encontramos también un  monte del gozo, ”Monte Gaudii”, que el abad islandés Nikolas Bergsson llama ”Feginsbrekka” en su diario de viaje del año 1150, como es denominado en el antiguo lenguaje vikingo el monte de gozo.

Algunos cientos de años después fue también descubierta la tumba del apóstol Santiago en Galicia, en el Noroeste de España. Fuera de Santiago tenemos también un monte del gozo, que aquí se llama ”Monte del Gozo”. En el continente europeo fueron estas tres tumbas los más importantes lugares de peregrinación a lo largo de la Edad Media.

A medida que la cristiandad se extendió gradualmente por Europa a partir de los siglos VI y VII, hasta que podemos confirmar que toda la parte de Europa occidental era cristiana alrededor del año 1100, surgieron una gran cantidad de mártires y santos que fueron matados por ser cristianos. (Cripta de Cologne).Además un gran número de reliquias fueron traídas de los lugares centrales del cristianismo alrededor del Mediterráneo. En los siglos XI y XII reliquias importantes fueron recogidas o robadas, como St Nicolás, que vino a Bari en Italia, los tres Reyes Magos que vinieron a Cologne y después de los saqueos en Constantinopla en el año 1204 llegaron gran cantidad de reliquias al Oeste de Europa, especialmente las reliquias de Cristo de la colección de los emperadores bizantinos que fueron a parar al rey francés en París, y dos piezas de ésta que vinieron también a Noruega, primero a Bergen en 1274 y a Oslo en 1304.

Fue sin duda importante para el establecimiento de la nueva religión demostrar que tenía raíces locales o regionales y que no solamente era un sistema importado sin fundamento local. Debido a ello vemos un trabajo consciente en la mayoría de los países y las provincias de la iglesia por presentar sus propios candidatos al estatus de santos y documentar milagros y maravillas que han sucedido en relación con ellos.

Era también sin duda un fuerte deseo de los profanos el tener algo concreto que ver o a quién rezar y no solamente una fe teórica. Sabemos que la religión antigua era en gran parte una religión de la Naturaleza, con muchos lugares sagrados en la naturaleza, y adicionalmente un culto por los antepasados con veneración a los túmulos donde estaban enterrados. Conocemos poco acerca de esto, pero hay una gran cantidad de nombres antiguos de dioses en los nombres de nuestros lugares, tal como indica una extendida cultura popular en la vida diaria.

Vemos también por tanto que se hizo un trabajo consciente por reemplazar la antigua religión y la religiosidad con una nueva, no solamente en las iglesias, sino también en la religiosidad popular, y con probar a hacer el paisaje también cristiano. Eso no tiene solamente un objetivo teológico, pero se refiere a cómo era entendido todo el mundo, una visión cosmológica, si queremos utilizar esta expresión.

Nadie ponía en duda que el mundo era un lugar inseguro y peligroso, lleno de fuerzas del mal que eran peligrosas para la gente y el ganado. Era sobre todo en esta naturaleza salvaje y en la oscuridad donde más a gusto estaban estos poderes malignos. Se encontraban tanto apariciones, genios acuáticos, fantasmas, ogros como duendes, que eran los nombres que la gente había puesto a una parte de las fuerzas peligrosas y malignas que vivían en la naturaleza fuera de las pequeñas y seguras islas de cultura donde habitaban las personas. Los lugares sagrados como Roma, Jerusalén, Santiago, Nídaros y muchos otros, estaban conectados a través de una frágil red de caminos que atravesaban lugares con gente y naturaleza peligrosas. Fuera del territorio conocido y familiar –microcosmos–, era el grande y amplio mundo –macrocosmos– un lugar desconocido y peligroso, y los mapas apenas se conocían.

La lucha entre las fuerzas del bien y del mal es la base en esta religiosidad popular, y vemos que aún hoy en día se encuentra perfectamente bien representada con Harry Potter y El Señor de los anillos de Tolkien. El bien es débil en el punto de partida, pero puede vencer más adelante con la ayuda de la voluntad y la fe y con el rechazo a doblegarse a las fuerzas negativas del mal.

Era por tanto una necesidad protegerse del mal. En la cristiandad es ante todo el dibujo de la cruz el símbolo para protegerse del mal. En la creencia popular es bien conocido cómo se pintaban cruces sobre las puertas para proteger a las personas y al ganado de los poderes del mal. En un sentido puramente personal era también importante para los cristianos hacer la señal de la cruz para protegerse a uno mismo. Pero encontramos también una gran cantidad de tradicciones locales de Olav en forma de mitos y leyendas que aún perviven en boca de la gente. Olav es el único santo que ha dejado huella tras de sí en el paisaje noruego. Él representa el único poder positivo en un paisaje que además está dominado por lo peligroso y amenazador. Lamentablemente son las dos últimas generaciones las que han hecho un pequeño y sistemático trabajo con estas ricas tradiciones populares, que deben ser un tema de investigación en el futuro.

La Cruz muestra el camino: Peregrinaciones a Trondheim – la Jerusalén de los Países Nórdicos
1. ¿Qué es un peregrino y qué hacía?
Siguientes:

Caminos de Nidaros entregado por Fundación Herencia Noruega, www.kulturarv.no – Convertido por Intellicom www.intellicom.no