CAMINO PEREGRINO
Caminos de San Olav a Trondheim
 
 

El Rey Santo

Lars Roar Langslet
La más importante meta para los peregrinos en Escandinavia, era sin duda el cofre del santo Olav en la catedral de Nidaros. El rey santo noruego mantuvo su estatus como "el santo patrón escandinavo" a traves de la edad media, y fué benerado en la misma forma en los vecinos países como en Noruega.

Clic para versión grande
El altar de Olav del siglo XIV muestra los sus sueños y ruegos antes que callera en la batalla de Stiklestad, y su muerte y beatificación. Foto la Catedral de Nidaros
La influencia llegó más allá. Después de su beatificación como santo en agosto de 1031, el culto a Olav se extendió sobre toda Escandinavia, las islas Británicas, Holanda, Normandía, hasta España, Rusia y Constantinopla. La más antigua imágen de Olav que se ha conservado está pintada en una columna de la iglesia del nacimiento en Belén.

En el altar de Olav del sigle XIV que está en el museo del palacio arzobispal, se puede leer esta descripción: Los motivos arriba a la izquierda muestra el sueño de Olav antes de la batalla en Stiklestad. Abajo a la izquierda paga Olav a un sacerdoter las indurgencias por sus adversarios que van a morir en la batalla. Abajo a la derecha se observa la caída de Olav en la batalla de Stiklestad 29 de julio 1030. Arriba a la derecha se observa la beatificación del santo Olav y se coloca el cuerpo de Olav en el cofre que hasta hoy permanece.

Quién fué el santo Olav?
Olav Haraldsson (nacido en el año 995) fué de la decendencia del rey Harald Hårfagre. El creció en Ringerike, y en su juventud participó en viajes de los vikingos y sirvió como oficial para la nobleza en Inglaterra y Normandía. Fué bautizado en Rouen. Poco tiempo después, en el año 1015 abandonó Inglaterra para exigir el trono. Consigo se llevó entre otros varios obispos ingleses, así que ya en este tiempo el había consibido la cristianisación de Noruega como una de las tareas de su vida.

Olav era un hombre muy inteligente y decidido. Tenía talentos artísticos, ya que escribió poemas. Fué también un buen estratega político y militar.

Los primeron años fueron de mucho éxito para Olav. El fué el primer rey que reinó sobre toda Noruega, y el que creó un red administrativa en el país y dictó una ley que mantuvo al país unido. El realizó una seria de viaje misionero a las partes de Noruega que no habían sido cristianisadas todavía, especialmente en el interior y el norte del país. El fundó las bases del cristianismo en Noruega construyendo iglesias y delegando pastores en ellas sistematicamente en todo el país. Olav impuso un cuerpo de leyes cristianos, las cuales fueron importante para el sentimiento de justicia: Los ideales de la sociedad basada en familias tenía que retirarse por la fé del valor del individuo, la misericordia y el deber de cuidar al débil.

Clic para versión grande
Escultura de Olav de Brunlanes en Vestfold. Foto Karl Teigen
En lo que el rey Olav tuvo menos éxito, fué en construir un red de lealtad y amistad con los poderosos de su tiempo. Ellos se sentían amenasados por el poder creciente de un poder central. Esto sucedió en el tiempo cuando el reino de Dinamarca tenía mucho poder, y en Inglaterra reinaba el rey danés Knud, que quería reconquistar a Noruega. El compró algunos líderes Noruegos, utilizando el descontento que creciendo en algunas regiones. 

Olav perdió poder, y tuvo que huir. En el último año de su vida vivió en la casa de su cuñado, que era uno de los nobles en Kiev, la cuál se había establecido como un centro de espiritualidad en Europa, donde la teología, la filosofía y el arte habían floreciendo.

En 1030 volvió Olav a Noruega para reconquistar el poder. La batalla decisiva fué en Stiklestad  el 29 de julio. Pero los rivales eran superiores en número y poder, y Olav cayó en la batalla. El cuerpo transladado en contrabando y enterado en el lugar donde se construyó la catedral de Niados.

Muy pronto empezaron a suceder cosas asombrosas. Un eclipse solar fué relacionada con la batalla, como un mensaje de ira del ciela y como una señal que en la sombra del Golgota, donde también, según la Biblia, oscureció en la mitad del día. Rumores sobre milagros de sanaciones  comenzaron a correr. Uno de los leales de Olav, Tore Hund, se sanó de una herida que tenía en la mano, después que una gota de sangre del rey Olav cayó en la herida. Tore Hund viajó a Jerusalem como peregrino después el milagro.

Un año después que Olav cayó, su cuerpo fué decenterado, y el obispo lo declaró santo con el apoyo de la gente. La beatificación era en este tiempo un asunto de la iglesia local, pero la beatificación de Olav fué completamente reconocida por el papa en Roma.

Olav fué declarado mártir. Su muerte bajo el signo de la cruz fué visto como una prueba que el fué utilizado por Dios. También fué honrado como el apóstol de Noruega, porque bajo su reinado, se cumplió el largo proceso de cristianisación.

La combinación de mártir y apóstol fué excepcional, y quizá la más importante explicación porque el culto a Olav fué tan fuerte.

Clic para versión grande
Imagen peregrina del pórtico de Olav en la catedral de Nidaros. Hecha por Nic. Schiøll
La batalla de Stiklestad pareció el final de un reinado que había fracasado. Pero desde ahora todo cambió: Las dos metas por las cuales Olav había luchado, unir y cristianizar a Noruega, tuvo su victoria definitiva en el poder de su muerte como mártir. Se puede con seguridad decir que la muerte de ningún hombre ha tenido tanta consecuencias en la historia de Noruega.

El santo Olav fué muy querido, porque tenía la atención de todos los grupos. Fué el heroe y el santo protector de los campesinos, marineros, comerciantes y la realeza. Fué un héroe ideal para su tiempo, y concordaba con el imágen perfecto de un caballero.

En las leyendas del rey santo había muchos histórias facinantes, y el número de histórias crecían con el pasar del tiempo. Se ha conservado un gran cantidad de esculpturas y pinturas del santo Olav de la edad media nórdica, mucho de esto son catalogados como arte del mejor nivél de la época. También existe una rica tradición de narraciones y canciónes. Un expreción de su popularidad es que el nombre Olav llegó a ser uno de los más utilizados nombres en toda Escandinavia.

Durante siglos Olav se mantuvo como símbolo del reino Noruego, el rey eterno del país (rex perpetuus), y el ley del santo Olav tenía estatus como la base de justicia. Los reyes se referían constantemente a Olav en sus discursos y cartas, también durante el tiempo del union con Dinamarca.

Las señales continúan todavía: El acha que el leon en el escudo nacional sostiene, es el acha de mártir de santo Olav. Y en el himno nacional Bjørnson ha escrito sobre sus acciones, que ha cambiado la historia de Noruega: "Olav en este país pintó la cruz con su sangre".

Más sobre el rey Olav (995–130)

El artículo se encuetra en el fasículo: En el camino del peregrino a Trondheim


Caminos de Nidaros entregado por Fundación Herencia Noruega, www.kulturarv.no – Convertido por Intellicom www.intellicom.no